HISTORIA DE LA UNIDAD

 

 Introducción

Junto con la Unidad San Cristóbal de las Casas, sede del Centro de Investigaciones Ecológicas del Sureste (CIES), la Unidad Tapachula inició formalmente sus actividades en Tapachula, Chiapas en 1974. En aquel entonces, la Unidad Tapachula se encontraba en una casa rentada y un investigador, el M. en C. Pedro René Bodegas Valera, que constituía toda la planta de investigadores, realizaba un proyecto sobre plagas del cultivo del algodonero, que representaba toda la investigación en curso. A 30 años de ese inicio, esta Unidad se encuentra en una etapa de franca consolidación, como lo atestiguan instalaciones propias con modernos laboratorios y áreas de apoyo, 25 investigadores de diferentes disciplinas casi todos con doctorado, 11 líneas de investigación sobre diversos temas de importancia regional, una orientación de la maestría en Entomología Tropical y otra en Biotecnología Ambiental, una orientación del Doctorado sobre Agroecología y Manejo Integrado de Plagas, y un reconocimiento de la calidad e impacto de su trabajo a nivel local, nacional e internacional.

Los logros de la Unidad Tapachula son ejemplo de lo que se puede esperar en el sureste de México con programas de descentralización de la ciencia y la tecnología de largo plazo bien concebidos, dirigidos y apoyados. Aunque resta suponer que se hubiera podido llegar más lejos con un mayor y más decidido apoyo, los avances logrados con los recursos disponibles en una región con una problemática tan compleja, de matices tan contrastantes y donde la ciencia y la tecnología son incipientes, son dignos de subrayarse.

 Esta es una historia breve de la Unidad Tapachula, cuyo propósito es dar cuenta de los eventos más sobresalientes que han marcado su desarrollo, hasta llegar a describir la situación actual, concluyendo con un esbozo de las perspectivas al mediano plazo.

Etapa Preliminar Previa a la Creación del CIES

En agosto de 1972, los estudiantes de la maestría en Parasitología Agrícola del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Monterrey, fueron invitados por las autoridades de la institución a tener una reunión de trabajo con el biólogo Roberto Velazco Colín, quien daría a conocer la próxima creación de una institución de investigación en el Estado de Chiapas. En su plática, el Biólogo Velazco Colín mencionó que esa institución estaría orientada a realizar investigaciones en el campo de la entomología médica en San Cristóbal de las Casas, principalmente en lo relativo a enfermedades infecciosas y parasitarias transmitidas por insectos, e invitaba a los presentes a incorporarse a trabajar en ella. La institución, que se denominaría Centro de Investigaciones Ecológicas del Sureste (CIES), estaba siendo promovida por el Dr. Manuel Velazco Suárez, en ese entonces gobernador del Estado, con el apoyo de personal científico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la participación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). Una vez concluida la charla con el biólogo Velazco Colín, uno de los estudiantes presentes, el Ing. Pedro René Bodegas Valera, tomó la palabra y se presentó como originario del Estado de Chiapas, y planteó su interés de incorporase al CIES, pero proponiendo también, la posibilidad de orientar paralelamente esfuerzos de investigación a otros aspectos que consideraba relevantes para el Estado, especialmente para la región del Soconusco. El Ing. Bodegas comentó la importancia que tendría para la naciente institución abordar los problemas de contaminación por el creciente número de aplicaciones de insecticidas organoclorados y organofosforados en el cultivo del algodonero, y por las aplicaciones en aumento de herbicidas y fertilizantes en el cultivo del café, y el impacto que seguramente causarían en el ambiente, en particular en la zona estuárica.

Aproximadamente dos meses después de esa reunión, el Ing. Bodegas fue convocado por el CONACYT para presentar una propuesta de investigación a la Organización de los Estados Americanos (OEA), que abordara el tema comentado en la reunión de trabajo con el Biólogo Velazco Colín, ya que se había considerado relevante que el CIES buscara alternativas de manejo al problema parasitológico del algodonero en el Soconusco, y que además resultaría de interés a países de Centro América como Guatemala, El Salvador y Nicaragua, donde se cultivaba intensamente el algodonero en esa época. El proyecto, que contó con la asesoría del Dr. Dieter Enkerlin, entonces Director de Graduados en Agricultura del ITESM, fue denominado “Control Integrado de Plagas del Cultivo del Algodonero para Zonas Tropicales” y fue aprobado al poco tiempo por la OEA con un presupuesto de 500 mil dólares para la adquisición de equipo, correspondiendo al CIES, asignar los recursos humanos que llevarían a cabo el proyecto.

El Dr. Miguel Álvarez del Toro, director del Museo de Historia Natural, proporcionó el local en el que se ubicó la Unidad de Investigación Agropecuaria del CIES en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, sin embargo, la aprobación del proyecto por la OEA generó la necesidad de reubicar al personal en el Soconusco y a rentar un local para ubicar el equipo, que sería adquirido por la OEA y enviado a Tapachula. En enero de 1974 el M. en C. Bodegas fue designado responsable del programa de investigación agropecuaria y la Unidad fue ubicada en la Estación Experimental del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (hoy INIFAP) en Rosario Izapa, y poco después, fue trasladada a la ciudad de Tapachula. Por su parte, el CONACYT contrató al Ing. y M. en C. Bodegas Valera para iniciar los trabajos, y fue nombrado Director del proyecto por ambas instituciones. Las primeras investigaciones de la Unidad estuvieron enmarcadas en el Área de Entomología Económica, una de las tres áreas de la “Etapa Preliminar” (1 de octubre de 1973 al 1 de octubre de 1974) previa a la creación del CIES, cuyos objetivos fueron confirmar la existencia de algunas especies de insectos plaga que afectaban a los cultivos de importancia económica del Estado; preparar recursos humanos de nivel subprofesional; reconocer el área de influencia para seleccionar los sitios de trabajo; e iniciar una colección representativa de la entomofauna de Chiapas.

Los trabajos se iniciaron con la integración de un grupo de jóvenes egresados del bachillerato, para ser formados como auxiliares técnicos en entomología. Siete jóvenes fueron adiestrados durante tres meses (15 de junio al 15 de septiembre de 1974) por personal del CIES y la participación del Dr. Luis Orlando Tejada del ITESM. Al finalizar el curso, se incorporaron José Filemón Córdova Niño, José Hugo Cortéz Aguilar, José María Domínguez P., Joel Herrera Muñoz, Mario Rodríguez y Víctor Niño Velázquez. Posteriormente se incorporaron la Bióloga Martha Elena de Coss Flores y el M. en C. Rodolfo Flores García, quienes se harían cargo de partes específicas del proyecto. Con la creación formal del CIES a través de Decreto Presidencial del 2 de diciembre de 1974, con domicilio en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, y siendo su director general el Dr. Fernando Beltrán Hernández, se reconfirma el Área Agropecuaria en Tapachula y el Ing. y M. en C. Pedro René Bodegas Valera es designado su coordinador.

Los Primeros años

El trabajo de investigación del Área Agropecuaria realizado en Tapachula en los primeros ocho años después de la creación del CIES, entre 1974 y 1982, estuvo destinado al desarrollo del proyecto multinacional de control integrado de plagas del cultivo del algodonero en Chiapas, principalmente estudiando al picudo del algodonero (Anthonomus grandis), al gusano bellotero (Helicoverpa zea) y al gusano medidor (Alabama arguillacea), las plagas más importantes. En 1974 y 1975 se realizaron estudios sobre problemas de interés regional como la Mosca Pinta de los Pastos (Aeneolamia y Prosapia) y el Gusano Barrenador del Ganado (Cochliomya hominivorax). En 1980 se iniciaron los estudios sobre Moscas de la Fruta del género Anastrepha, estando al frente del proyecto la Bióloga Martha Elena de Coss. El M. en C. Bodegas presentó un proyecto sobre entomofauna de café y cacao, y en 1981, dio a conocer resultados preliminares sobre broca del café (Hypothenemus hampei) en relación al uso del café robusta como cultivo trampa en una estrategia de manejo integrado.

Además de los técnicos de la Etapa Preliminar del CIES, estuvieron colaborando estos primeros años, Adalberto Aquino Vázquez, René Coutiño, Antonio Estrada Domínguez, Luis Manuel Galán Cinco, Adrián Gordillo, Ernesto Guzmán Leyva, Joel Herrera Muñoz, Carlos Juan Ley José Antonio López Méndez, Manuel Alberto Moreno Próspero (qepd) y Julio César Renaud.

El auge de la Entomología

En 1981 el laboratorio de Etología del CIES con sede en San Cristóbal de las Casas, es reubicado en Tapachula por considerarse con mayor afinidad con el grupo del Área Agropecuaria. La mudanza estuvo a cargo de Jorge Valenzuela y fue acompañado por los técnicos Álvaro García Ballinas y Miguel Pérez Bautista,capacitados en ese laboratorio. Más tarde se incorporan al grupo los técnicos José Antonio López Méndez y Fernando Pérez Bautista. Ese mismo año, se incorpora como investigador visitante el Dr. Jean-Paul Lachaud para realizar estudios sobre hormigas carnívoras en agroecosistemas de café-cacao. Este laboratorio surgió del convenio de intercambio académico con los Dr. Pierre Jaisson y Dominique Fresneau (Universidad de París-Norte), autorizado en la II Sesión Ordinaria de la Junta Directiva del CIES celebrada el 28 de junio de 1975. Las actividades del laboratorio iniciaron hasta 1976 bajo la responsabilidad del Dr. Fresneau en San Cristóbal de las Casas, quien condujo investigaciones sobre la sociobiología de hormigas primitivas (Ponerinae) en la selva Lacandona. Como parte del convenio, en 1978 los Drs. Jaisson y Dominique Mielle seleccionaron a tres profesionistas como becarios mexicanos, los biólogos Guillermo Ibarra Núñez, Jaime García Pérez y Jorge Valenzuela González, para realizar su doctorado sobre etología en Francia. Las investigaciones estuvieron encaminadas a estudiar las hormigas primitivas, la depredación por las arañas y el comportamiento de coleópteros xilófagos subsociales (Passalidae). Después de concluir su doctorado en 1982, el Dr. Jaime García se incorpora a Tapachula y es designado coordinador de la Unidad, llamada para entonces “Área Agroecológica”. En 1983 y 1984 concluyen su doctorado Guillermo Ibarra y Jorge Valenzuela respectivamente, y también se incorporan al laboratorio de Etología. En 1984, el Dr. Valenzuela es designado coordinador del Área Agroecológica.

En 1982 se concluye el proyecto sobre control integrado de plagas del algodonero y en 1983 inicia su gestión en la dirección general el Dr. Raúl Ondarza. Ese año se contratan a los M. en C. María Luisa Covarrubias y Juan Francisco Barrera Gaytán para hacerse cargo de los proyectos sobre Moscas de la Fruta y Manejo Integrado de Plagas, respectivamente, con el Dr. Dieter Enkerlin fungiendo como asesor. El proyecto sobre Manejo Integrado de Plagas fue enfocando al estudio de la broca del café y las palomillas de importancia económica de cultivos de la región. Estos proyectos contaron con el apoyo de algunos de los técnicos que habían participado en el proyecto de plagas del algodonero y años más tarde se incorporaron Tomas Covarrubias Ávila, Giber González Gómez y Gerardo Hernández Rojas.

En 1984 se contrata al Dr. Peter S. Baker a fin de reforzar las investigaciones sobre la broca y su control biológico con parasitoides de origen africano, mientras que el Ing. Edi Malo Rivera continúa las investigaciones sobre moscas de la fruta en 1985 con la colaboración de la Bióloga Georgina I. Zapién Herrera, a partir de 1986. A solicitud de la secretaría de agricultura, en 1986 se crea el proyecto Abejas de Chiapas, bajo la responsabilidad del Biólogo José Ignacio Cuadriello Aguilar, con la finalidad de estudiar la biología y ecología de las abejas nativas y su relación con la abeja africanizada. A este proyecto se integran los técnicos Miguel Ángel Cigarroa López, Miguel Ángel Guzmán Díaz y Agustín Méndez Villarreal. En 1987 el Dr. Guillermo Ibarra es nombrado coordinador del Área Agroecológica y en 1988 se contratan al M. en C. Francisco Infante Martínez, Ing. William de la Rosa Reyes (qepd) y el Q.A. Alfredo Castillo Vera para apoyar los trabajos sobre control biológico de la broca del café. En el mismo proyecto se contrata al técnico Enrique López Pascacio en 1989.

De gran trascendencia institucional es el año 1989, porque se inicia la instalación del personal en el nuevo edificio de la Unidad, después de haber estado trabajando en casas rentadas durante 15 años. Las nuevas instalaciones, que fueron construidas entre 1986 y 1989 en el terreno actual, que fuera donado por el municipio de Tapachula, permitieron el crecimiento del número de investigadores al trasladarse el grupo de Ecología Química de San Cristóbal a Tapachula. El primero de los investigadores de este grupo en arribar fue el Ing. Edi Malo y posteriormente llegaron el Químico Leopoldo Cruz López y los Ing. Antonio Gutiérrez Martínez y Julio César Rojas León. Los técnicos que apoyaron a estos investigadores fueron Ricardo Haro González, Samuel Hernández Rivas y Armando Virgen Sánchez. Los estudios sobre ecología química de insectos en el CIES fueron iniciados por el Dr. Raúl Ondarza en 1984 al abrir el proyecto Feromonas, kairomonas y alomonas de insectos de importancia médica y agrícola en San Cristóbal de las Casas. Este proyecto se dedicó a estudiar la comunicación química de la chiche Triatoma mazzottii, asociada a la enfermedad de Chagas, y tuvo también como objetivo la formación de recursos humanos en ecología química. Los Ing. Edi Malo Rivera, Antonio Gutiérrez Martínez y Héctor Armando Esquinca Avilés, se incorporaron a este proyecto como becarios en 1984. En 1986, se incorporan como asistentes de investigador al proyecto del Dr. Ondarza el Ing. Julio César Rojas León y el Químico Alfredo Castillo Vera, en tanto que el Químico Leopoldo Cruz López llega como tesista en 1987. Actualmente este grupo estudia la ecología química de varios insectos de importancia agrícola.

El M. en C. Juan Francisco Barrera Gaytán asume temporalmente la coordinación de la Unidad Tapachula en los últimos cuatro meses de 1989, y al iniciar 1990, el Dr. José Pablo Liedo Fernández se incorpora al CIES como investigador del proyecto moscas de la fruta y sustituye al M. en C. Barrera en la coordinación de la Unidad. Ese año el M. en C. Octavio Jaramillo Monroy se integra a la línea de Ecoetología y el M. en C. Antonio Gutiérrez Martínez, inicia el proyecto Semioquímicos de insectos de importancia agrícola, que tendría el objetivo de estudiar la ecología química de la broca del café.

Diversificación de las áreas de investigación

A inicios de la década de los noventas, la Unidad Tapachula comenzó una estrategia de ampliación de la temática de investigación, que hasta ese momento había sido únicamente entomológica. Así, en 1990, fue contratado el Ing. Marco Fabricio Castillo Rivera, para dirigir un proyecto sobre digestión anaerobia y tratamiento de aguas residuales del cultivo del café. Con la M. en C. Maria Luisa Sevilla Hernández como directora general del CIES, en 1991, el M. en C. Octavio Jaramillo y la Bióloga Margarita Medina Camacho se incorporaron al proyecto Abejas de Chiapas.

En 1993 ingresó a la institución el Dr. José E. Sánchez Vázquez, con lo que se continuó la política de diversificación temática, ya que este investigador abordó temas relacionados con el aprovechamiento de subproductos agropecuarios a través del cultivo de hongos comestibles. Para apoyar las actividades sobre broca del café, en 1993 se contrató a la M. en C. Anne Damon y en 1994 a la Dra. Gabriela Pérez Lachaud. El Dr. Jean-Paul Lachaud, quien venía colaborando en la investigación sobre hormigas desde los primeros tiempos del CIES, se contrató en 1994 para fortalecer al grupo de Ecoetología, y ese año también se contrató al Dr. Francisco Obregón para dirigir al proyecto de abejas de Chiapas, ante la salida del Biol. Cuadriello, la M. en C. Medina y el M. en C. Jaramillo, y al M. en C. Jorge Toledo Arreola en el proyecto de Moscas de la Fruta.

El año de 1994 fue de suma importancia en la historia de la Unidad, ya que el CIES es convertido en El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), y se designa como sede la ciudad de Tapachula. Estos acontecimientos habrían de impulsar el desarrollo y consolidación de la Unidad en los próximos años. El Dr. Pablo Farías Campero, que fuera Director General del CIES a partir de 1992, fue el primer Director General de ECOSUR y siguió atendiendo el despacho desde la Unidad San Cristóbal de las Casas, la que fuera sede del CIES.

En 1995 se contrata al Dr. Trevor Williams para abrir el proyecto de Ecología de Enemigos Naturales y se amplían las temáticas de investigación con la contratación del Dr. Mikjail Sokolov para abrir el proyecto Ecología Microbiana Aplicada, que sustituía al proyecto de aguas residuales, y la contratación de la M. en C. Graciela Huerta Palacios para reforzar el proyecto de Hongos Tropicales. Estas nuevas contrataciones motivan el nacimiento del Departamento de Biotecnología Ambiental. Los técnicos y asistentes asignados a este departamento han sido René Andrade, Vicente Castro Castro, Raúl Cuevas González, Gerardo Hernández Rojas, Zaira López López, Gamaliel Mejía González, Lilia Moreno Ruíz y Yadira Siu Rodas. En 1995, Dora Isabel Penagos Torres fue contratada como técnica en el proyecto de ecología de enemigos naturales, Antonio Santiesteban Hernández en el proyecto de ecología química y Azucena Oropeza Cabrera y Omar Arguello Nájera en 1996 para apoyar a los proyectos moscas de la fruta y abejas de Chiapas, respectivamente.

Así, la Unidad había logrado un incremento notable de su personal de investigación, al pasar de 12 a 19 investigadores. Debido a la incorporación de nuevos investigadores y la formación doctoral de quienes ya estaban en la institución, en ese año el 47 % de investigadores tenía el grado de doctor.

En 1996 el Dr. Juan Francisco Barrera Gaytán es designado coordinador de la Unidad, y más adelante, en 1997, se incorporaron a la Unidad los colegas M. en C. Hugo Angeles y M. en C. Martha Rojas, con los cuales dio inicio una línea de investigación de la División de Población y Salud, con el tema de Movimientos Poblacionales, específicamente sobre el estudio de la mano de obra guatemalteca en la cosecha del café y otros fenómenos sociales relacionados con la migración. Para apoyar estos estudios se contrataron a Santiago Martínez Junco y Cristina Isela Robledo Cosío.

En 1997 también es contratado el Dr. Yann Hénaut para fortalecer el proyecto de Ecoetología y el Ing. Juan Cisneros y la Biol. Ana Mabel Martínez Torres para apoyar al proyecto de ecología de enemigos naturales. El Dr. Jorge Macías se incorpora en 1998 al proyecto de ecología química para desarrollar trabajos sobre insectos de importancia forestal.

En 1999 la llamada Área de Tecnología Agroecológica de la Unidad Tapachula se fusiona con el Área de Sistemas de Producción Alternativos. Ese año la Dra. Anne Damon inicia un proyecto para el estudio de las orquídeas del Soconusco, y poco después, se incorpora el Dr. Cristian Tovilla, para desarrollar investigación sobre ecología de los manglares con el apoyo de Reyna Mari Sol Linares Mazariegos.

En el año 2000, el Dr. José Ernesto Sánchez Vázquez fue nombrado coordinador de la Unidad. Ese año se incorporan el Dr. Remy Vandame para tomar la jefatura de la línea Abejas de Chiapas y el Dr. Ricardo Bello Mendoza, quien había estado como asistente de investigador de 1993 a 1995, para apoyar las investigaciones sobre aguas residuales. A finales de 2000 también llega el Dr. Jürgen Pohlan contratado a través del convenio de colaboración del DAAD (Servicio de Intercambio Académico Alemán) y CONACYT para apoyar la línea de Manejo Integrado de Plagas a través de investigaciones sobre arvenses en cafetales y otros cultivos tropicales.

Ahora, en el año 2004, a 30 años de su creación, la Unidad Tapachula está integrada por 25 investigadores, de los cuales 20 (80%) cuentan con el grado de doctor, con lo que se demuestra una clara tendencia de superación académica de parte del personal de la Unidad desde sus inicios. También, se observa que las tres Divisiones temáticas en que se organizan las investigaciones de la institución,están representadas en la Unidad, aunque de manera todavía desproporcionada, ya que la División de Conservación de la Biodiversidad y la División de Población y Salud cuentan con una línea de investigación cada una, y 1 y 2 investigadores respectivamente, mientras que la División de Sistemas de Producción Alternativos cuenta con 9 líneas y 22 investigadores.

Especial atención merece la formación de investigadores originarios de la región. Así, estudiantes que realizaron su tesis de licenciatura en la institución o que estuvieron como asistentes de investigación, fueron suficientemente motivados en su momento para continuar una carrera de investigadores, unos dentro y otros fuera de ECOSUR. Por ejemplo, Leopoldo Cruz López, Edi Malo Rivera y Julio César Rojas León fueron de los primeros investigadores que habiendo iniciado su formación en la Unidad, regresaron después de obtener su doctorado en el extranjero. Fue el caso también de Ricardo Bello Mendoza graduado en el extranjero y Jorge Toledo Arreola graduado en México, y de Jaime Gómez Ruíz y Alfredo Castillo Vera, que están por graduarse en el país. En la actualidad, el personal de investigación que tiene la Unidad está formado por 9 investigadores originarios de Chiapas (36%), 8 de otras Entidades de México (33%) y 8 de otras nacionalidades (33%).

El Posgrado, la Coordinación de Vinculación y las Áreas de Apoyo

Con el cambio de CIES a ECOSUR, además de una ampliación temática de las investigaciones, también se dio una fuerte orientación hacia la formación de recursos humanos mediante el programa de posgrado. Este programa, que inició en 1994, en la ciudad de San Cristóbal, vino a fortalecer el programa que ya existía de atención a estudiantes de otras universidades para desarrollar trabajos de tesis bajo la dirección del personal de ECOSUR. Los primeros estudiantes del posgrado que llegaron a Tapachula, en 1995 (después de realizar el tronco común en San Cristóbal) fueron Juan Alonso Morales Cabrera e Hilario Celedonio Hurtado. No fue sino hasta el año 2000, que el tronco común de la Maestría pudo ofrecerse en la Unidad a nueve estudiantes que conformaron esa primera generación totalmente tapachulteca. En 2004, Carlos Félix Marina Fernández fue el primer egresado del doctorado de ECOSUR en Tapachula.

Durante el periodo de 1996 a 1998, la Unidad Tapachula fue sede de la Coordinación General de Posgrado, siendo el Dr. Pablo Liedo el coordinador, y a partir del 2003, volvió a serlo al ser nombrado el Dr. Jorge Macías Coordinador General, incorporándose a partir de entonces la Lic. Beatriz Romero Valadéz. En 1995 se contrató al M. en C. Francisco Javier Valle Mora para la asesoría en aspectos estadísticos. A la par del crecimiento de las líneas de investigación y del programa de posgrado en la Unidad, se formalizó el programa de Vinculación en Tapachula en el año de 1996, con la contratación de Christiane Junghans como responsable. En 1997 se incorporó Patricia Velazco González, y en 1998 fue sustituida por el Ing. Manuel de Jesús Figueroa Yee. Para el año 2001, esta área amplió su cobertura con la incorporación del M. en C. Ramón Jarquín Gálvez y en 2003 con el Ing. Raúl Cuevas González, que hasta entonces se había desempeñado como técnico en el Departamento de Biotecnología Ambiental. La vinculación con el sector productivo se dio inicialmente con productores individuales y después con organizaciones; destaca el hecho de que en los años 1984-1988, la Unión de Productores de Café Tacaná aportó fondos al CIES para que el Dr. Peter Baker permaneciera en el país apoyando las investigaciones sobre control biológico de la broca del café.  Más recientemente, la vinculación ha comenzado a darse también a través de redes de cooperación y ha estado pasando a ofrecer servicios más estructurados y de mayor alcance, sobrepasando con ello, la etapa donde las actividades de vinculación se daban principalmente como asistencia técnica derivada de los resultados de los proyectos de investigación. Algunas de estas actividades son apoyadas por el Área de Difusión de la Unidad.

También dentro del crecimiento de la infraestructura institucional, es preciso recalcar la creación del área de laboratorios institucionales. En 1995, mediante un apoyo de CONACYT para la creación de infraestructura, se adquirió el Microscopio Electrónico de Barrido, para lo cual se contrató a la M. en C. Guadalupe Nieto como responsable. En el año 2000, empezó a dar servicio el Laboratorio de Análisis de Información Geográfica y Estadística (LAIGE), gracias a la donación del equipo básico que había hecho la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA), previa a la contratación del L.I. José Higinio López Urbina como el técnico responsable. También en el 2000 se incorporó el Dr. Francisco Holguín Meléndes para crear el laboratorio de Diagnóstico Fitosanitario que inició actividades en 2001.

El área de colecciones también ha ido tomando forma poco a poco. Inicialmente el Dr. Guillermo Ibarra creó la colección de arañas que ha sido reconocida por la CONABIO. Asimismo, el Ing. Adalberto Aquino mantenía una pequeña colección entomológica de apoyo al curso de Entomología General del Posgrado, la cual creció en 1998 bajo la responsabilidad del M. en C. Benigno Gómez y Gómez para convertirse en la Colección de Insectos Asociados a Plantas Cultivadas en la Frontera Sur, que fue reconocida por la CONABIO en 1998 y por la SEMARNAT en 2002. La colección de hongos, representada por un Herbario y Cepario Micológicos, también reconocida por la CONABIO, creció a partir de su creación en 1996; su curador y responsable René Andrade ha mantenido un activo programa de estudio en la zona del Soconusco. La Dra. Anne Damon inició una colección de orquídeas y plantas nativas en un pequeño jardín botánico de aproximadamente media hectárea en el municipio de Tuzantán, cuyo terreno fue donado a ECOSUR por el Sr. Walter Peters en el año 2000, y ese mismo año, fue registrado ante la Asociación Mexicana de Jardines Botánicos.

La biblioteca de la Unidad ha tenido un desarrollo notable en estos últimos 10 años, primero bajo la responsabilidad de Olga Escobar Pérez, después por Carina Martínez Pérez y actualmente con Isidra Ocampo Guzmán; sobre todo en cuanto a la diversificación de su temática, que antes estaba muy concentrada en los aspectos entomológicos, así como a la modernización y al crecimiento físico del área de servicio. Al inicio de los años noventas, la colección de libros y revistas no alcanzaba a ocupar un ala del segundo piso del edificio académico, mientras que actualmente ocupa dos alas y se prevé un mayor crecimiento en los próximos años. Así, a principio de 1990 se registraban solo algunos visitantes a la biblioteca, mientras que en la actualidad ese número asciende a 4000 usuarios por año.

El área de Informática también ha tenido un desarrollo impresionante. Comenzó en 1995 con un servicio de acceso remoto vía modem con San Cristóbal de las Casas (Laneta), y un nodo y antena satelital donado por CONACYT-INFOTEC, que fue administrado por el Ing. Manuel Díaz y el L.I. Enoc Cabrera Muñoz en su inicio, y en 1996 por el Ing. Luis Enrique Avendaño Mayorga. A partir del 1998, Enoc Cabrera y Juan Luis Montes se hicieron cargo de esta área, que en el año 2000, comenzó a prestar el servicio a través de fibra óptica en todos los edificios de la Unidad. Actualmente se cuenta con un moderno servicio de comunicaciones que proporciona servicio de telefonía privada, Internet, correo electrónico y videoconferencia.

La Administración

La Administración de la Unidad ha evolucionado vertiginosamente a partir de los primeros años del CIES (1973-1976), cuando estaba constituida por Guadalupe Ordóñez P., una secretaria que apoyaba al coordinador en llevar la nómina y el gasto corriente, un conductor, el Sr. Ariosto Muñoz Escobar, un auxiliar de intendencia, el Sr. Diego Rosales Pérez (qepd) y un velador, el Sr. José Luis Palacios O. (qepd), hasta hoy día con un equipo de profesionistas que realizan actividades administrativas específicas.

En 1980 es contratado el Sr. Jorge A. Sibaja Bejarano(qepd) como conductor. En 1984, Rosalba Margarita Morales Pérez sustituyó a Guadalupe Ordóñez para llevar la administración, la biblioteca y el apoyo a la coordinación, y poco después, el Lic. Roberto Cadena Iñiguez asume la responsabilidad de la administración con el apoyo de Ada Jiménez Roblero a partir de 1985 en la contabilidad, quien también se desempeñaba como secretaria de los investigadores. En 1985 el CP Antonio Flores García ocupa la responsabilidad administrativa, y en 1988, un poco antes de ocupar el edificio nuevo, el Lic. Enrique León Baranda es nombrado administrador de la Unidad.

A finales de 1990, la Lic. Lilia Elizabeth Ristori Cueto, quien es la administradora actual, es contratada para sustituir al Lic. León Baranda, y en 1991 son contratadas varias personas: Magdalna de Jesús Cabrera Escobar (contabilidad), Elia Victoria Ruíz Sánchez (recepcionista y apoyo en la biblioteca), Lucilda Vázquez La Parra (cafetería e intendencia) y Armando Ventura Ovilla (mecánico y conductor). En el transcurso de los siguientes años se contratan a: Iginio Camel Chavez (1993) jardinero; Elizabeth Pérez Barrios (1995), tramites administrativos; Ana Mónica Gómez González (1995), adquisiciones; Rosario del Carmen Velazco Villafuerte (1995), recepcionista; y Lilia Franco Pérez (1996), en recursos materiales.

En 1996 Rosalba Morales pasó a apoyar al posgrado y la L.I. María Eugenia Muñoz Marroquín es contratada como asistente de la coordinación de la Unidad. Al asumir el Dr. Liedo la Dirección General de ECOSUR en 1998, María Eugenia Muñoz pasó a ser su asistente y se contrató a la LCI María Teresa Córdova Barrios como asistente del coordinador de la Unidad, y ésta fue sustituida por la L.I. Fabiola Roque Velázquez en 2002.

Situación actual y perspectivas

Después de la crisis de principios de los años noventa sufrida por el CIES, en la cual el gobernador en turno amenazó con cerrar la institución, y de la transformación del CIES en ECOSUR a mediados de la misma década, la Unidad Tapachula se vio fortalecida en su masa académica crítica y dio como consecuencia una mayor vinculación de la institución con la sociedad. Así, en los últimos años se ha observado una consolidación en las actividades de vinculación con los principales sectores productivos de la región, con algunos municipios del Soconusco, con las instancias gubernamentales dedicadas a la coordinación de las reservas ecológicas, entre otras. A futuro se vislumbran nuevos retos, no solo para mantener el ritmo de trabajo con escasos recursos, sino para crecer, consolidar y diversificar los diferentes programas a fin de que aporten mayores conocimientos para la solución de problemas locales y fronterizos, desarrollen la ciencia y la tecnología en la región y formen los recursos humanos que requiere la frontera sur.

NOTA: Este documento fue publicado originalmente en 2004 en el libro titulado “Conocer para desarrollar: 30 años de investigación en la frontera sur de México”. Esta obra fue publicada como una edición especial de ECOSUR para conmemorar los 30 años de la institución. El manuscrito fue elaborado por José Ernesto Sánchez Vázquez, Pedro René Bodegas Valera, Juan Francisco Barrera Gaytán y José Pablo Liedo Fernández.

 

 

El Colegio de la Frontera Sur; Unidad Tapachula; Director de la Unidad: Dr. Francisco Infante Martínez; Carretera Antiguo Aeropuertokm 2.5; C.P. 30700; Tapachula, Chiapas, México; Tel. Conmutador; +52(962)6289800, 6289804, Fax(962)6289806; Informes:Lic. Fabiola Roque, Asistente de Dirección de Unidad.